Desde el 3 de enero de 1833, cuando un buque de guerra británico tomó control de las Islas Malvinas, el conflicto ha evolucionado en un prolongado colonialismo. Casi 193 años después, las mal llamadas "Falkland Islands" continúan bajo dominio británico, convirtiendo el reclamo argentino en una cuestión no solo de pertenencia, sino de justicia territorial indiscutible.